Artículo publicado en EL FAR del Llobregat, en su edición del viernes, 5 de febrero de 2010.
Hace 30 años en la zona de la Fontsanta de Sant Joan Despí no había viviendas, ni oficinas, ni hoteles, ni TV3. Cuando tan sólo había pinos y un barranco, el gobierno provisional de Catalunya del President Tarradellas ya planteaba la necesidad de construir allí un hospital comarcal. Esta semana se ha puesto en marcha el Hospital Moisès Broggi de Sant Joan Despí.
Es un momento histórico. Merece la pena recordarlo y subrayar que la política sirve para cambiar el presente y construir el futuro. Asociaciones de vecinos, partidos políticos, ayuntamientos, sindicatos y ciudadanía en general, como una gota malaya, hemos ido reivindicando a la Generalitat este equipamiento. Es el triunfo de la tenacidad y también de un Govern de Catalunya que, por fin, ha escuchado y respondido con hechos.
El lunes, hablando con el gerente del hospital, Albert Pons, sentí que aquello por lo que muchas personas han luchado tantos años ya es una realidad. A lo largo de febrero irán funcionando los distintos servicios y nos evitaremos largos desplazamientos a otros hospitales más alejados. Este es un hospital dimensionado para los próximos 30 años, moderno y construido con criterios sostenibles.
En verano también está previsto que entre en funcionamiento el nuevo hospital de Sant Boi, totalmente nuevo, más amplio y con más servicios. Asimismo se amplía el Hospital de Viladecans, se está reformando el Hospital de Bellvitge y en Martorell se debe construir uno nuevo. Son inversiones que simbolizan la calidad de la atención sanitaria que podemos recibir en esta sociedad de bienestar que estamos construyendo.
En la fotografía, Antoni Poveda junto a Marina Geli, consellera de Salut de la Generalitat, durante la presentación del centro hospitalario a los medios de comunicación