Artículo publicado en EL FAR DE LLOBREGAT, viernes 19 de junio de 2009
Esta semana ha entrado en servicio la terminal T1 del Aeropuerto. Un proyecto que ha costado el doble de lo que había presupuestado el arquitecto Ricardo Bofill y es por eso que sólo se puede entender que se haya llevado a cabo gracias a la acción del Gobierno del Estado y, en especial, al compromiso que su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene con Catalunya y con la Generalitat.
Esta obra será un motor de la economía catalana y referente en el Mediterráneo, que en un momento de crisis ha generado 3.000 puestos de trabajo, la mayoría ocupados por personas del Baix Llobregat. La nueva terminal será determinante para la competitividad de nuestros municipios y del conjunto de Catalunya.
En la inauguración, el Presidente Zapatero abordó temas cruciales para el futuro del país como la financiación autonómica, la participación de la Generalitat en la gestión del aeropuerto, el traspaso de Cercanías y la alta velocidad. Y lo planteó ante la sociedad catalana: empresarios, sindicatos, partidos políticos y el President Montilla.
Todo esto sólo se conseguirá gracias a la tenacidad, a veces muy poco reconocida, que tiene el Presidente Zapatero; y también al President Montilla, que no ha cedido en ningún momento en los temas de país, sin la actitud victimista a la que otros nos tenían acostumbrados.
Estas dos actitudes son una suma para Catalunya con garantía de éxito. Sólo dos personajes de estas características pueden hacer avanzar el país en momentos díficiles. Hay quien quiere que miremos hacia atrás y recordemos el pacto del Majestic que sellaron Aznar y Pujol, por culpa del cual tantas cosas están aún por hacer.