Artículo publicado en EL FAR DEL LLOBREGAT el viernes, 16 de enero de 2009.
Como cada año, la llegada de las bajas temperaturas provoca que la gripe vuelva a aparecer y, con ella, el debate sobre la situación y la atención que presta el servicio sanitario público catalán, especialmente la red hospitalaria y de urgencias. Técnicamente, estamos en plena epidemia de gripe, lo que provoca un promedio de 70.000 asistencias semanales en las urgencias de los hospitales. A nadie se le escapa que, tanto los profesionales como el propio Departament de Salut de la Generalitat, deben realizar un importante esfuerzo para atender a todas las personas que lo requieren y, pese a las esperas, se está dando respuesta.
Este año 2009 que acabamos de iniciar significará un cambio trascendental en la sanidad del Baix Llobregat. Está previsto que finalicen las obras del hospital comarcal de Sant Joan Despí, con 328 camas; también finalizarán las obras de rehabilitación del hospital de Sant Boi y se iniciarán las del hospital de Sant Llorenç de Viladecans. Todo, gracias a la apuesta decidida del Govern tripartit de la Generalitat. El Govern del President Montilla está poniendo fin a un desequilibrio histórico en la sanidad pública de la comarca que, sin duda, redundará en beneficio de nuestra salud.
Es evidente que este crecimiento hospitalario nos coloca como una potente industria sanitaria que comportará toda una serie de actividades complementarias. Estas actividades serán una gran oportunidad para generar nuevos puestos de trabajo directos e indirectos, que debemos empezar a planificar, y también debe significar una nueva propuesta de los ciclos formativos encaminados a cubrir estas nuevas demandas de empleo.
Todas estas mejoras, que empiezan a ser una realidad, sin duda significarán un beneficio para nuestra salud.