El acto oficial de inicio del curso escolar se ha celebrado este año en plena naturaleza, en los campos de cultivo de Sant Joan Despí, junto al Llobregat. El alcalde ha querido de este modo presentar uno de los proyectos que este año se impulsan en la ciudad, el huerto escolar, una iniciativa que implicará a los estudiantes en el conocimiento de nuestro medio natural a la vez que potenciará la concienciación en favor de la preservación de la naturaleza.
El Ayuntamiento de Sant Joan Despí ha decidido celebrar el acto oficial de inicio del curso escolar en la zona agrícola, para dar a conocer al profesorado un espacio desconocido y que ha formado parte de la identidad de nuestra ciudad. El acto, celebrado miércoles, 26 de septiembre, ha servido también para presentar un programa educativo denominado Huerto Escolar, dirigido al alumnado de 3º y 4º de primaria. Un programa que tendrá sesiones en cada colegio y un trabajo práctico en el huerto, que se desarrollará precisamente en la zona hortícola del municipio con el objetivo de diseñar posteriormente un crédito variable por los alumnos d’ESO.
"Sant Joan Despí ha sido históricamente un pueblo agrícola", señaló el alcalde, Antoni Poveda, para continuar asegurando la importancia de que "los niños y niñas conozcan la historia de su ciudad. Como la mayor parte de terrenos del valle bajo del Llobregat, la actual Sant Joan Despí ha estado habitado desde la antigüedad más remota. En la época romana, se instalaron en el término diversas villas y grandes masías dedicadas a la agricultura. Sector que era conocido en la época con el nombre de Vico Miziano".
Poveda añadió que esta zona, la ribera del río Llobregat es un espacio que nos permite un contacto privilegiado con la naturaleza, anunciando que "desde el Ayuntamiento, uno de los nuestras proyectos es promover acciones para conocer, preservar y querer a nuestro río; así como potenciar la importancia de la zona agrícola como el espacio verde de la ciudad que tiene más extensión y que cada vez se conoce más y con un uso creciente para el ocio de la ciudadanía, un espacio dónde se puede pasear, ir en bicicleta, disfrutar de la naturaleza, etc".
El primer ejemplo en este sentido se vivió la pasada primavera, cuando tomó forma el proyecto del Bosc dels Infants, llevado a cabo por el Consell dels Infants. El alcalde reafirmó la voluntad del gobierno municipal de "poner todos los recursos de la ciudad al alcance de la educación. Esta es la base de una ciudad educadora, una ciudad que quiere educar, que tiene como objetivo la educación y el cuidado de las personas".
Este mes de septiembre, más de 4.000 niños y niñas han empezado un nuevo curso que ha supuesto el estreno del nuevo centro de Sant Francesc d'Assís, un colegio adaptado a las necesidades del momento, con dos líneas, más equipamientos, que abrió sus puertas el primer día de clase. Otro reto importante ha sido la instalación de las pantallas, colocadas al colegio Pau Casals, para minimizar el impacto acústico en las aulas.