El Ayuntamiento de Sant Joan Despí ha tomado medidas ante la sequía, como reducir el consumo y aprovechar las aguas del subsuelo. También se está construyendo el tuvo que hará llegar al depósito de la Fontsanta el lagua de la desaladora del Prat. Pese a esto, es necesario crear en nuestra sociedad una nueva cultura del agua.
En el momento de escribir estas líneas, las previsiones meteorológicas siguen sin dar pie al optimismo. La falta de precipitaciones tiene los pantanos bajo mínimos y el fantasma de los cortes de suministro en la conurbación de Barcelona llena los medios de comunicación de alternativas y posibles soluciones para conseguir la preciada agua que la naturaleza nos sigue negando, supongo que forzada por un cambio climático que ya casi nadie discute.
Así las cosas es imprescindible que, ahora que llega la primavera, seamos todavía más conscientes de la necesidad de ahorrar agua. Desde el Ayuntamiento llevamos ya años incidiendo en el tema, pero en estas últimas semanas hemos tomado más medidas para disminuir el gasto, evitando el riego con agua de boca y poniendo en servicio un pozo de aguas subterráneas que el verano pasado compró el Ayuntamiento con la intención de regar regularmente con recursos hídricos del freático. Esto será pronto posible, una vez tengamos lista la canalización que nos lleve el agua del pozo a los parques. También, entre los días 26 y 28 de marzo hemos repartido más de un millar de reductores de caudal para grifos domésticos y seguimos realizando campañas de concienciación ciudadana.
La situación nos ha llevado también a suspender el tradicional reparto ciudadano de flores y plantas con el que habitualmente damos la bienvenida a la primavera en la ciudad.
Debo recordar, igualmente, que la Entitat Metropolitana del Medio Ambiente (EMA) prohibe el mal uso del agua potable, que no debe utilizarse para regar jardines o llenar piscinas, e incluso contempla sanciones en este sentido.
Pero más allá de la actual situación, seguimos actuando para que la falta de agua llegue a ser un problema crónico en el futuro. Por eso ya se está trabajando en la canalización que nos traerá agua de la desaladora del Prat al deposito de la Fontsanta.