Antoni Poveda: “1,5 millones de españoles ya se desplazan en bici cada día”

ENTREVISTA  EL PAIS. 10 DICIEMBRE DE 2019

Miguel Ángel Medina

El reelegido presidente de la Red de Ciudades por la Bicicleta considera insostenible que el reparto de mercancías en el centro de las urbes se haga en furgonetas

El incremento del comercio electrónico ha impulsado que las ciudades se llenen de furgonetas de reparto. “Es insostenible comprar algo de ocho euros y que cueste más el transporte que el objeto”, explica Antoni Poveda (Madrid, 63 años), reelegido el pasado 30 de noviembre como presidente de la Red de Ciudades por la Bicicleta (RCB) por otros cuatro años, una entidad que acaba de cumplir una década y que aglutina a 120 urbes —Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia— que pretenden facilitar la movilidad ciclista. Por eso pide impulsar el reparto en bicicleta, un medio de transporte capaz de hacer urbes más humanas, más sostenibles y menos contaminantes. El también alcalde de San Joan Despí adelanta algunos datos del Barómetro de la Bicicleta, la radiografía sobre este medio de transporte que cada dos años elaboran la Dirección General de Tráfico (DGT) y la RCB, que se presenta este martes.

Pregunta. ¿Cuánta gente se mueve en bici en España?

Respuesta. Ya son 1,5 millones de personas las que se desplazan cada día en bici (el 3,5% de la población de entre 12 y 79 años). Y hay cuatro millones de personas que la usan al menos una vez a la semana. El barómetro nos dice que hay un gran potencial de movilidad sostenible, y que uno de los principales problemas que tienen los ciudadanos para moverse en bici es la inseguridad para este vehículo en las ciudades.

P. ¿Qué hace falta para que más gente pedalee?

R. Mejorar nuestras ciudades y garantizar la seguridad para ir en bici. Tenemos ciudades muy tensionadas, donde se respeta poco a los ciclistas. Hacen falta carriles bici bien hechos, un límite de 30 kilómetros por hora para los vehículos en la mayoría de la ciudad. También hacen falta aparcamientos para las bicis. Han aumentado los robos y es uno de los problemas de los que más se quejan los usuarios. En Barcelona se está probando Bicibox, que te garantizan guardar tu bici de forma segura y gratuita, y está teniendo muy buena de acogida por parte de los usuarios. En grandes ciudades europeas construyen grandes aparcamientos seguros de bicis conectados con la red de ferrocarriles, aquí todavía es una asignatura pendiente. No podemos hablar de intermodalidad cuando cogemos el tren y no podemos dejar la bici de forma segura.

P. ¿Cómo están cambiando las ciudades?

R. Vivimos un momento en que las ciudades están muy tensionadas por el incremento del vehículo privado, sobre todo debido al reparto de mercancías. Hay que poner freno a esta movilidad y potenciar sistemas de movilidad alternativos. Hay que hacer pedagogía para conseguir unos cambios de hábitos y que los ciudadanos perciban que moverse en bici es la opción más sencilla, más cómoda y menos contaminante. Para esto hace falta seguir construyendo infraestructuras seguras para moverse en bici. Los desplazamientos de dos o tres kilómetros se deberían hacer andando, y de cuatro a siete kilómetros pueden hacerse en bici.

P. ¿Qué papel puede jugar el reparto de mercancías en bici?

R. El incremento del comercio electrónico hace que podamos comprar una funda del móvil por ocho euros y que una furgoneta vieja nos la traiga a nuestra casa y que cueste más el desplazamiento que el producto. Esa furgoneta puede aparcar en doble fila o en el carril bici y reduce la velocidad del transporte público, hace la ciudad más agresiva, es un contrasentido y es insostenible. Hay modelos alternativos de reparto sostenible de paquetería en bicicleta de lo que se llama la última milla, es decir, los últimos kilómetros. Las ciudades deben dar subvenciones para este tipo de proyectos, que no contaminan y no obstaculizan el espacio público. Esto es posible, pero la cuota de mercado de las empresas de ciclologística es todavía muy pequeña.

P. ¿Cómo ha evolucionado la movilidad en la última década?

R. Hay una concienciación con el cambio climático muy importante, las nuevas generaciones tienen una actitud diferente respecto al vehículo privado, entienden que la movilidad compartida es más eficiente que la privada. Se están produciendo unos cambios muy importantes, como la introducción del patinete eléctrico con un uso masivo. La bici pública se está reforzando, se ha instalado una mejor oferta con más estaciones en varias ciudades. Está aumentando el uso de la bicicleta compartida y está disminuyendo el uso de la bicicleta particular. En 2017 tenían una bici el 74% de los hogares y ahora la tienen el 71%. Eso se debe a que han mejorado mucho los sistemas de bicicleta públicos. Mucha gente usa la bici pero no necesita una en propiedad.

P. ¿Cómo están evolucionando estas bicicletas públicas?

R. Se han empezado a instalar ya estaciones virtuales, como están probando San Sebastián y Bilbao. Una parte de las bicis las tienes que enganchar en la base, como hasta ahora, pero las otras tienen unos candados en U y una cadena que inmovilizan la bici cuando está en una de estas estaciones virtuales. Es un tipo de estación mucho más sencilla y flexible que permite instalarse en muchos más sitios de la ciudad. Tampoco hará falta ninguna tarjeta, se podrán desbloquear con el móvil.

P. ¿Qué le piden al Gobierno?

R. Es imprescindible que haya una Dirección General de la Bicicleta asociada a un ministerio de sostenibilidad o de transportes, y que no dependa de Interior, que ha tardado tres años en lanzar su Estrategia de la Bicicleta. En otro ámbito de gobierno habría sido más ágil y las medidas ya estarían aplicadas. La industria de la bicicleta es muy potente, las transformaciones que hay que hacer en las ciudades necesitan de ayudas estatales. Las políticas de la bicicleta han de ser transversales a todos los ministerios: cuando se reforma una carretera hay que pensar en los ciclistas, y si se reforma una estación de Renfe hay que hacer un aparcamiento de bicis. Y en la educación hay que enseñar seguridad vial.

P. ¿La bici es de izquierdas?

R. El tema de la bicicleta no es de derechas o izquierdas, sino un tema institucional contra el cambio climático y a favor de la salud de las personas. Su uso se asocia a una actitud progresista y de izquierdas, pero ha llegado el momento de que superemos esto. En la red hay ciudades de todo el espectro, pero intentamos siempre llegar al consenso de avanzar en propuestas por la bicicleta. El Parlamento Europeo acaba de aprobar una medida de emergencia climática con votos de todos los partidos. Más de 220 ciudades europeas de todos los colores políticos tienen zonas de bajas emisiones.

P. La campaña del PP en Madrid y Valencia pedía quitar carriles bici

R. Me gustaría que Madrid fuera en este sentido como las grandes ciudades europeas y se convirtiera en un referente en España de la reducción de la contaminación. Londres tuvo un alcalde de derechas, Boris Johnson, que hizo muchos carriles bici y medidas para reducir el uso del vehículo privado. Estamos en emergencia climática, todos los partidos políticos tienen que hacer políticas consensuadas para reducir la contaminación.

P. ¿A qué achacan la brecha de género en este medio de transporte?

R. La mujer se está incorporando de forma masiva al uso de la bicicleta. El uso de la bici por parte del hombre se ha estancado, mientras que en el caso de la mujer tiene unos crecimientos anuales del 5%.